Por las calles donde no me hallaba solo
recuerdo que muchas veces eche a andar
las sombras infinitas de los dedos entrelazados eran cadenas que no quería romper
los altos costos del silencio a veces se los llevaban tus besos
o quizás la mercancía y el vendedor eran tú
Caminando más ligero
extraño el peso de esos tiempos
donde todo era más fácil, aunque nunca no era del todo cierto
los recuerdos ya casi no los recuerdo
pero aún hay un gusto amargo en alguna parte del paladar
Las palabras dichas al oído viajan en el rememorar de los vasos y las copas
y de verdad es que a veces creo que lo he olvidado todo
y es el silencio el que empieza a hablar
habla de noche, en las mañanas, en la ducha y mientras preparo la comida
habla en las pupilas de otros ojos,
en las personas con las que me junto a bailar.
Habla en estos versos que escribo para volver a empezar.
Puede parecer una despedida
las cosas ya están en la basura,
las hojas llenas de palabras arrepentidas de nacer fueron calcinadas
y nos separan kilómetros reales y abismos de otras distancias
pero siempre vuelvo a usar mi vieja polera favorita
y a eso se reduce todo
el tiempo pasado nunca termina de pasar
¿Cuántos intentos sirven para decir que lo he intentado?
cuanta desesperación para dejar de sentirme desesperado
y así
Hubo una vez calles donde no estaba solo
pero no siempre eras tú cuando echaba a andar
los dedos entrelazados no eran más cadenas que las quise colocarme
por la alegría de haberme cambiado de bozal
el silencio no ha costado nada más que unos besos frívolos
donde yo mismo invertí y quebré
Caminando más pesado extraño el caminar ligero
donde todo era más difícil, aunque no fuera cierto
El
tiempo pasado
tiempo ha pasado
pasa
un poco de sado...
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